Los
amplios criterios de la contemporaneidad artística han impuesto,
una vez más, su incuestionable desarrollo en un Certamen que
ha alcanzado su absoluta mayoría de edad. La Colección
que promueve la Confederación de Empresarios de la provincia
de Cádiz se va haciendo mayor. Los artistas plantean diferentes
escenarios desde donde se desarrolla una obra diversa que patrocina
desenlaces novedosos y que hacen aparecer los entresijos de un Arte
en abierta expansión.
La práctica artística actual desencadena
una serie de postulados que dejan en suspenso discursos lineales y que
abren las perspectivas de una realidad creativa llena de entusiasmos.
Y ahí se entroncan los intereses que mueven este Certamen promovido
por los preclaros objetivos de esta institución abierta con descaro
hacia el apoyo del arte más inmediato.
En poco tiempo, el Certamen de los empresarios
gaditanos, se ha hecho un hueco en el circuito artístico nacional.
Cada año se han expandido los horizontes. Atrás van quedando
los meros intentos de acercamiento que algunos practican para saber
a que atenerse y se ponen de manifiesto los infinitos criterios que
exige una creación libre de ataduras. Artistas con mayúsculas
han evidenciado su interés en un Certamen que nació con
vocación de futuro y que ha luchado por constatarlo abiertamente.
Hoy ya nadie duda de su incuestionable realidad. Y para que nadie ponga
en tela de juicio la independencia del mismo hay que hacer constar que
en su trayectoria se han quedado muchos autores de los que habitualmente
copan los más significativos estamentos artísticos. Lo
que nos interesa es la obra, su potestad y su trascendencia. Lo demás
no serán sino elementos espúreos muy alejados de los intereses
de un Certamen en el que confiamos y del que esperamos todo.
En la presente edición, como no podía
ser menos, se ha apostado con fuerza por una obra de calidad, ajena
por completo a cuanto pueda desenfocar una realidad demasiado evidente.
El palmarés, así lo evidencia: José Antonio Chanivet,
José Gallego, José Antonio Reyes y Manuel León
Moreno. Hay que señalar, no obstante -no somos tan miopes para
creer otra cosa- que esa realidad es bastante tangente a la que acontece
en la mayoría de certámenes y que es tanto como decir
que nos encontramos situados en los mismos segmentos que caracterizan
la creación plástica actual. Nos hemos encontrado con
todos los desenlaces que imprimen los conceptos del arte actual, con
todos sus márgenes de dudas y de inquietudes -los nombres de
los seleccionados los tienen ustedes en las páginas siguientes-.
Nos llena de emoción que los artistas más jóvenes
se hayan dejado ilusionar por las perspectivas de un Certamen que está
pensado totalmente para que ellos argumenten sus buenas impresiones
artísticas. Por eso nos sentimos orgullosos de haber contribuido
a señalar rutas. Ahora se necesita que firmes pisadas acorten
las distancias o, en su caso, alarguen los caminos.
Bernardo
Palomo